(15-02-2020) ASPE (2.640 m.) por Aísa desde el Valle del Rigüelo - Macizo de Aspe - Pirineo de Huesca

  (Horarios, mapas, tracks y demas...al final del repor)

Mañana fresca la que nos encontramos al final de la pista que sube de Aisa, lugar donde aparcaremos los vehículos y desde donde echaremos a andar en busca del objetivo de hoy: el Pico de Aspe.

Paneles informativos y portilla de acceso a la pista que asciende hacia El Rigüelo.

Este finde se han animado a compartir salida con nosotros nuestras amigas Laura e Igone, con el consiguiente chute de juventud y buen humor que ello conlleva. Además, como nos conocen de otras salidas, están curadas de espanto...¿o no?

El Valle del Rigüelo se abre ante nosotros y, a pesar de ser conscientes de la excasisima precipitación de nieve durante lo que llevamos de invierno, quedamos sorprendidos de lo peladas que se encuentran las cimas del Pirineo.

Mas que en mitad de febrero parece que nos encontremos a finales de mayo.

Pero bueno, es lo que hay...y lo disfrutaremos, seguro.

Poco despues de haber dejado el refugio de Saleras a nuestra izquierda, abandonaremos la pista a la altura del puente sobre el rio Estarrón, el cual cruzaremos para ir ganando altura por la linea de lomas en busca del primer estrechamiento.

Calentando las piernas por terreno cómodo, pero con ganas de entrar en zona soleada, que aquí hace fresquete.

A nuestra derecha, alla al fondo, aparece el torreón rocoso de los Mallos de Lecherines, escalado por Laura unos meses atrás, y a su izquierda el triángulo cimero del Pico Lecherín, tambien llamado Garganta de Borau, cuyo fácil y disfrutón corredor hemos tenido la ocasión de ascender un par de veces.

Pero miremos al frente.

Se acaban las lomas y nos vamos acercando al primer paso reseñable de la ascensión: un primer estrechamiento (flecha amarilla) que dará paso a una buena pendiente que hay que superar antes de que el terreno suavize y podamos acceder a la meseta inclinada de las Llanas (flecha naranja).

Encarando la subida hacia el estrechamiento, que no es otro que el evidente paso natural que se observa entre esas dos moles de roca que tenemos en primer plado.

Una vez superado el paso accedemos a terreno nevado (¿¿nieve??....¡¡ milagrooooo !!).

Terreno inclinado y sin dificultad el que nos espera hasta llegar a la base de esa punta rocosa que tenemos sobre nuestras cabezas, y que deberemos bordear por su base para acceder a la siguiente zona de la ascensión.

Nos encontramos ya cerca de la base.

Y nos parece una buena hora y lugar para parar a picotear algo y disfrutar de la primera cervecita de la jornada.

Disfrutando de las vistas sobre el valle por el que acabamos de ascender, el del Rigüelo.

Repuestas las fuerzas proseguimos hasta llegar a la base del gran diente de roca y lo rodeamos.

Silvia y Laura finalizando el bordeo, con la cima del Mesola por encima de sus cabezas.

Accedemos ahora al terreno lapiaz de Las Llenas, con menos inclinación que los anteriores tramos pero en el que habra que tener más cuidado de donde se pisa, precisamente debido a su orografia kárstica.

Fotografiando al grupo en el comienzo de ese tramo.

Ascensión evidente la que tenemos ahora por delante.

El objetivo ya asoma al fondo.

Alberto y Silvia saliendo de la meseta y accediendo al plateau anterior a la cima.

Lo bordeamos por la izquierda en dirección a la brecha de Aspe, que separa las cimas de la Llena de la Garganta del pico que vamos a ascender.

A la altura de la brecha nos detenemos a abrigarnos puesto que, aunque hace un día espléndido, a partir de este punto comienza a correr un airecillo fresco de coj...

Aprovecho la parada para fotografiar la Brecha de Aspe y sus vistas hacia el norte.

Y desde un poco más arriba a Igone, a la propia brecha y a la espectacular mole de la Llena de la Garganta.

Afrontando la pala de la antecima oeste.

Inclinada, pero tomándoselo con tranquilidad y aprovechando la huella, se sube perfectamente.

Nuestras jovenzuelas posando con la Llena de la Garganta.

Jose, nuestro otro "jovenzuelo", llegando a la pequeña brecha que separa la antecima de la cima.

El resto del grupo finalizando la ascensión de la pala.

Desdee aquí se puede distinguir a la gente en la cima y la huella que deberemos seguir para alcanzarla.

Nuestro grupo terminando de pasar el pequeño resalte rocoso en su descenso a la base de la pequeña brecha, antes de afrontar la última pala.

Asomado a la brecha observo huellas de gente que ha subido hasta aquí por la cara norte, siguiendo una línea de ascenso que parte desde la estación de Candanchu y que realizamos siendo unos chavales Silvia y yo, en compañia de Ander y Edu.

Alberto nos fotografia desde ese punto en plena ascensión de la pala cimera.

Esta otra esta tomada desde nuestra posición hacia la parte alta de la pala, con gente descendiendo.

Silvia y yo cubriendo los últimos metros.

Aquí viene el resto.

Y ya está, cima del Aspe (2.640 m.).

Silvia, Igone, Luis, Jose, Javi, Alberto, Terese y Laura....excelente equipo 💪💪

Buzón cimero.

Hacia el oeste:
Llena de la Garganta, Bisaurin y, a la derecha, la linea de cimas de los valles pirenáicos de Ansó y Hecho (Chinebral, Atxerito, Sobarcal, Petretxema, Anie...)

Hacia el norte:
Midi d´Ossau, Plas, Balaitous, Garmo Negro, etc...

Hacia el este:
Pala de Ip, Punta Escarra, Telera, Collarada...

Un poco más hacia el este aparece de nuevo el Collarada junto con los anteriormente citados Pico Lecherín y  Mallos de Lecherines, y aquí debajo, pudiendo tocarlos casi, las puntas sobresalientes de El Sombrero y el Pico de La Garganta de Aisa.

Y antes de descender....foto del grupo de Bivac, la marca de ropa de montaña creada por nuestra amiga Edurne, a la que deseamos una total recuperación y a la que queremos tener pronto de vuelta en las montañas.

Saliendo de la cima.

Cruzando la pequeña brecha.

Foto desde ese punto hacia el norte.

Afrontando la pala de descenso hacia la brecha de Aísa.

Bueno, ya vale de patear, a almorzar, que nos lo hemos ganado.

La cima del Aspe con dos herramientas indispensables para disfrutar de la montaña en invierno.

Deshaciendo todo lo andado mientras disfrutamos de las panorámicas.


Ahora nada de ir buscando: a aprovechar el estado de la nieve, a clavar talón y a tirar en linea recta.

Alcanzamos terreno herboso.

Y descendiendo hacia la pista, con el refugio de Saleras delante de nosotros, que nos llevará al punto de partida de esta estupenda jornada de montaña que hemos disfrutado hoy, visitando una de las cimas más emblemáticas del Pirineo.


DATOS DE INTERÉS (Orientativos)

Distancia recorrida: 9,1 kilómetros.

Tiempo ascenso:  2 horas 10 minutos (sin contabilizar paradas).

Tiempo descenso: 1 hora 25 minutos (sin contabilizar paradas).

Desnivel positivo acumulado: 1.185 metros.

Mapa de la ruta (pinchar sobre el recuadro del ángulo superior derecho para ampliar)


WIKILOC (mapa + track): ASPE por Aisa

DESCARGAR TRACK: Aspe por Aisa